“HAZ LO QUE HACES”. SU VIDA FUE SU ENSEÑANZA
 
-
Después de una charla interesantísima con la Hna. Elda Scalco pudimos ir sintiendo la necesidad de contarles lo que pudimos experimentar y así invitarlos a revisar y confrontar nuestra cotidianidad, nuestras responsabilidades, nuestra alegría con la maravillosa obra del Espíritu en Laura, porque él sopla donde quiere, y nosotros podemos recibir esta gracia, el de descubrir el verdadero sentido de nuestra vida. 

Son tres puntos o características que quisimos rescatar de Laura y así asumir nosotros en nuestras vidas a Dios.
 

1. “Hacer lo que debo hacer”: ser santo / santa

Con sorpresa fuimos observando en distintos pasajes de la vida de Laura como ella vivía intensamente cada momento de su vida cotidiana.

Ella era sencilla y sea el lugar donde estaba, sea estudiando, rezando, comiendo, jugando, solo estaba para eso.

¿Cuantas veces nos encontramos sentados en una reunión de grupo y estamos pensando en las ofrendas de la misa?, ¿cuántas veces estamos comiendo en familia y miramos el reloj pensando que tenemos que estudiar para algún examen?

Estos son solo ejemplos que nos interpelaron, Laura sólo prestaba atención. Sabemos que no es nada fácil, requiere de un ESFUERZO CONSTANTE, o sea de un TRABAJO, para que cada momento que vivamos sea pleno, “haciendo de lo ordinario algo extraordinario”.
 

2. Apertura: salir de mi egoísmo.

Laura tenía una meta: Jesús. Su amistad pudo ser mas fuerte que las humillaciones y el sufrimiento. Pero también se esforzó por “Ser íntegramente libre” y fue así como su entrega amorosa fue absoluta imitando a su amigo.

Es allí donde nosotros deberemos ver si nuestras ciertas “ataduras”, nos hacen realmente felices, o sólo las utilizamos para no afrontar nuestras debilidades, nuestras limitaciones. 

Los compromisos en serio con nuestras vidas nos dan miedo a lo desconocido, a la humillación, a caminar por senderos en los cuales ¿quien sabe donde terminemos?, es donde preferimos atarnos por que es mas seguro, mas tranquilo, pero también es cierto que no nos donamos, donde apagamos nuestros dones, donde nuestras vidas se opacan, donde nuestras manos no se gastan y nuestros corazones no sienten alegría por la vida.
 
¿A que aspiramos? ¿queremos ser todos verdaderos amigos de Jesús? O ¿tendremos que revisar nuestro grado de entrega, de renuncia, de santo abandono a la voluntad de Dios?

Acordate que nuestro egoísmo le pone precio a todo, evalúa si te da placer o no. El GRAN AMOR te ayudará a dominar tus debilidades, y como Laura podrás siempre elegir lo que Dios quiere y no lo que tu egoísmo necesita.
 

3. Asumir la realidad, no evadirla.

Laura por medio de su propia realidad encuentra el sentido de su vida. Estuvo atenta a lo que pasaba a su alrededor y se abandono ala misericordia de Dios, quien le regalo su Amor para transformar la vida de su madre, sus amigas, sus maestros y de nosotros hoy por hoy.

El secreto de su SER SANTA fue prestar atención en lo cotidiano, y absorber todo meditándolo, y hacía experiencia real de su amistad con Jesús y así “nadie pasaba desapercibido ante ella”.

¿Porqué los jóvenes tratamos de evadir de nuestras realidades?
¿Cuántos no aceptamos la vida que nos toca vivir?
¿Qué nos impide vivir plenamente?
¿Cuántas fuimos indiferentes a lo que pasaba ahí justo a lado nuestro?

Nosotros no debemos inventar el sentido de nuestra existencia, sino que tenemos que descubrirlo.
Laura meditaba su vida, para saber qué hacer mejor en cada momento.

Recomendaciones para vos
Te invitamos a que medites cada momento de un día de tu vida, un día común de trabajo, de estudio, de actividades, y fijate si lo viviste plenamente, si tu amigo Jesús se presentaba en ese día, si tu familia tuvo el regalo de tenerte por entero. A veces por que querer hacer y cumplir con todo fue un día que no hiciste nada, que te haga feliz, un día en el cual no hallas experimentado la alegría de un día mas.
También acordate que el ser Santo/a es un llamado para todos, que el serlo es un trabajo y un esfuerzo cotidiano prestando atención, haciendo lo que se debe hacer, pero por sobre todo alimentando nuestra amistad con Jesús.
¡¡Hay mucho por hacer, y solo depende de vos.!!

HMA ABB

-